jueves, 12 de junio de 2014

Migración:



Rol de género en las mujeres migrantes.
Casillas Castellanos Claudia Isela











El rol de género en las mujeres migrantes, es un tema que pretendo desarrollar, y debido a que el proceso migratorio tiene distintos factores, hablaré de la migración únicamente de mujeres mismo en el que tendré presente las dificultades y problemas de género que están muy vigentes, al igual el cómo es que se lleva a cabo en la migración. La migración y el rol de género en las mujeres, tiene una problemática mayor más que sólo el hecho de migrar. El principal problema se ve reflejado en la desigualdad de género que vivimos a diario. Evidentemente un migrante corre muchos riesgos pero a diferencia de los hombres, las mujeres están más expuestas a las agresiones, acosos y son vistas como objetos sexuales y que lejos de detenerse, están vigentes en la migración por ser producto de un sociedad patriarcal la cual ha enseñado a ver a las mujeres como objetos y con inferioridad, y que desde luego la desigualdad se ve reflejada también de manera política y económica.

La población de estudio estará basada en mujeres centroamericanas que pasan por la ciudad de Guadalajara, su estancia  y paso por la zona metropolitana de Guadalajara. La migración de mujeres se ha ido desarrollando con más frecuencia, siendo una problemática que se presenta cada vez con mayor número de mujeres en la zona metropolitana de Guadalajara. Ciudad por la que pasan las vías del tren llamado “bestia” en el que se trasladan las migrantes centroamericanas.

La migración de mujeres tiene diversas implicaciones, la pregunta principal parte a partir de a través del rol de género ¿cuáles son las experiencias, condiciones y  circunstancias migratorias de las mujeres? Así también, teniendo presente los factores como la decisión de migrar y en qué condiciones, abandonar el hogar, las situaciones y procesos emocionales, qué es lo que esperan o qué es de lo que quieren huir.
Actualmente las mujeres han creado una autonomía en la que se busca una igualdad y ser valoradas para dejar de ser mujeres sumisas dependientes de los hombres, y de este modo con la solución de migrar buscar un mejor bienestar propio y familiar dejando de lado el rol de la mujer.

Hipótesis.

Los motivos por los que las mujeres abandonan sus países de origen pueden ser muy diversos. Al migrar se puede tener como fin reunirse con sus familiares, por falta de trabajo, por la pobreza, por la necesidad de independencia personal, familiar o social, para huir de situaciones de violencia doméstica o social, también porque en su país no encuentran los ingresos suficientes. Otro factor que considero importante es que si son madres solteras tienden a migrar porque recae sobre ellas la responsabilidad económica del hogar.
La experiencia de las mujeres migrantes a lo largo de su trayectoria con conflictos de desigualdad y discriminación, y las condiciones que obstaculizan sus derechos económicos, políticos, sociales y económicos.

Objetivos

Los objetivos de este trabajo se basan en analizar los efectos de la migración de mujeres centroamericanas y su paso por la zona metropolitana de Guadalajara.
Las condiciones de migración y el rol de género, así también conocer desde la perspectiva del género, las causas o motivos  por las cuales motivan a la migración. La feminización en los campos laborales considerando el proceso migratorio desde su país de origen, su estancia en la zona metropolitana de Guadalajara y su destino.


La mayor participación de las mujeres en la migración es un problema complejo que tiene que ver con múltiples factores económicos, políticos, sociales, culturales, e individuales. Este último factor es muy importante porque las mujeres pueden dejar de ser vistas como débiles y sumisas para convertirse en mujeres con libertad de decisión y que estas decisiones tienen un fuerte impacto en el rol de género.
Aunque las investigaciones sobre la feminización de los flujos migratorios han crecido, no se ha logrado del todo hacer visible la condición de las mujeres respecto a los hombres en la migración, ya que en el trayecto existen muchos peligros que ponen en  riesgo su vida por la condición de ser mujer.
De manera diferente, las condiciones proveen a las mujeres de  prestigio, estatus, posición, jerarquía y valor superiores, y también les dotan de bienes,  oportunidades, recursos y poderío, al mismo tiempo que otras implican su inferioridad,  la desposesión, la opresión. (Lagarde, 2001, 66-67).
La mayoría de ellas, en el proceso del viaje en el tren “la bestia” sufren violaciones a sus derechos humanos, son vulnerables a padecer discriminación, desintegración familiar, privaciones, abusos verbales, físicos y sexuales, extorsión, explotación, etcétera.
Es importante el papel que tienen las mujeres al migrar, la situación de ser migrante está sujeta a la discriminación pero el ser mujer hace una sumatoria aún más preocupante.
La mayoría de las mujeres indocumentadas que pasan por México y especialmente por la zona metropolitana de Guadalajara, con la intención de llegar a Estados Unidos provienen de Centroamérica, obteniendo datos de la organización Sin Fronteras, la cual señala que en 2010 el 16.43% de los migrantes que llegaron al país son mujeres —86% son mayores de 18 años y 13.6% son niñas y adolescentes—.
El INM señaló que en 2011 registraron 9,160 mujeres y niñas alojadas en estaciones migratorias, mientras que en 2012 ascendió a 11,958, lo que representa un incremento de 30% en relación con las cifras de 2011, dio a conocer la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en un comunicado emitido el 6 de marzo.
La CNDH urgió al diseño y aplicación de políticas públicas que contribuyan contribuyan a garantizar la seguridad y protección de los derechos de las mujeres migrantes, quienes están expuestas a violaciones, extorsiones, secuestros, maltratos o son reclutadas por grupos de la delincuencia organizadas para la trata de personas.
En 2010, la población extranjera en México ascendía a 961,121 personas, lo que equivale al 0.85% de los residentes del país, de los cuales 473,515 son mujeres, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 

Feminización de las migraciones.
Actualmente las mujeres son parte de la casi mitad total de migrantes en decir en cifra un 49.6%,  (UNFPA, 2006) mismas que se dirigen a países desarrollados. Las mujeres siempre han sido parte de la migración, en cuestión de apoyo a pareja y económicas. Más sin embargo, en la actualidad podemos notar que la mayoría de mujeres han tomado iniciativa propia al migrar, pues ya no lo hace para acompañar a su pareja sentimental, sino que se crea una propia autonomía con el fin de obtener un mejor bienestar y mejores trabajos para obtener un mejor futuro. Así también una mejor posición socioeconómica, esto bajo las condiciones de género en el proceso de migración que sufren desde su país de origen hasta su destino.
La literatura feminista y varios estudios realizados al respecto, señalan la intensificación del trabajo asalariado de las mujeres mismas que muestran la discriminación de las mujeres en el mercado laboral. Es entonces que la migración de mujeres ha generado un cambio en países desarrollados, pues con la profesionalización de mujeres, las migrante consiguen un empleo doméstico.
La creciente presencia femenina en el ámbito laboral tiene un fuerte significado para los servicios ofrecidos laboralmente, pues como lo mencione son ellas quienes se encargan de las actividades del hogar. Hecho que si bien refleja esa estructura patriarcal en los hogares con la construcción de género y las clases sociales.
La fuerte demanda de mujeres migrantes no sólo responde a las necesidades de realizar el trabajo de las mujeres que tienen un empleo profesional, sino que tienen efecto en la globalización, pues estudios realizados (Sassen, 1998-2004) explican principalmente las ciudades en las que se incrementa los servicios de tecnología que son bien pagados, mientras que por otro lado se crean los trabajos como el cuidado de personas, enfermeras, niñeras, meseras que permiten el mejor nivel de vida de las personas profesionales, estos trabajos mencionados con los cuales deben conformarse son parte de la economía informal con la cual subsisten los migrantes que en su mayoría en este caso son labores realizadas por mujeres.
El capitalismo junto con el patriarcado, son una característica de esta globalización que si bien dividen las ocupaciones de acuerdo al género que son acciones estereotipadas.
Se puede observar que la feminización de la migración en el desarrollo de diversos grupos como lo son:
  •          Mujeres que migran en función de reunificación familiar.
  •          Mujeres que migran por su dependencia con algún varón
  •          Mujeres que buscan huir de conflictos familiares y de esas relaciones de poder.
  •          Jóvenes solteras que se ven sin posibilidad de desarrollo en su lugar de origen.
  •          Mujeres que son jefas de familia que buscan otras oportunidades de subsistencia.
  •          Mujeres víctimas de redes de prostitución.


       Las razones de género

El rol de género está presente, entendiendo que la presencia de mujeres en la migración tiene una relación de género y jerarquía presentes en la sociedad y el lugar de estancia en la zona metropolitana de Guadalajara. Estas razones van directamente con problemas de pareja, el maltrato o el hecho de salirse de su hogar. Normalmente la razón de migrar va directamente con fines económicos, y las mujeres que son jefas de familia tienen un mayor conflicto económico por lo que son más propensas a migrar, así también mujeres separadas o viudas. La movilidad de estas mujeres surge por una independencia y mejorar opciones de vida aún con los riesgos de la migración. La decisión de estas mujeres es por voluntad propia, y aunque independientemente estas decisiones se ven como un sacrifico necesario para un beneficio para sus familiares o hijos más que para ellas mismas.

Otro motivo por el que migran las mujeres es huir de estructuras patriarcales, de malos tratos, o de relaciones sentimentales fracasadas. Por consiguiente, tras investigaciones se ha demostrado que la migración parte de causas personales o familiares con un fuerte impacto en el género, problemas que no son más que infidelidades, alcoholismo o irresponsabilidad de sus parejas o las personas con las que viven. Si bien, la violencia de pareja es un factor importante en la migración al ser una alternativa para distanciarse de estas acciones. Y bien, el papel de las mujeres en la migración desde un contexto social y familiar se comprende desde una perspectiva de género al conocer la importancia de las determinantes sociales que llevan a la migración.

Condiciones migratorias.

En la zona metropolitana de Guadalajara el fenómeno de la migración se ha convertido en uno de los principales puntos, unos de los lugares con mayor flujo migratorio, en el que las mujeres hacen presencia con más frecuencia. Durante el viaje migratorio las mujeres pueden estar expuestas a riesgos específicos. En particular si han sido contratadas ilegalmente o traficadas, el viaje al país de destino podría llevarse a cabo en condiciones precarias, teniendo presente los muchos riesgos y peligros así también el hecho de que están expuestas a violencia sexual o física por parte de transportistas, compañeros de viaje o guardias en las fronteras (Lean Lim et al. 2003, Moreno Fontes 2002).

Las  teorías feministas dicen que el género es una suerte mediante el cual miramos el mundo, pero que al mismo tiempo es por el que la sociedad selecciona ciertas normas que desde la dimensión de género nos permite analizar el entorno social, político, económico y cultural en el que se producen las migraciones, a través de las particularidades que existen en la movilización de mujeres y cómo el género determina una trayectoria laboral, las vivencias y percepciones que tienen las mujeres en su experiencia migratoria (Marta Lamas, 1997).

Es importante señalar que las experiencias de las mujeres en la migración no son homogéneas, sino que adoptan variadas modalidades y ocurren de modos muy distintos. Las causas y motivaciones son diversas; suelen viajar solas o acompañadas por algún familiar, amigo o conocido; se insertan de manera  distinta en los lugares de destino y la temporalidad de su migración también es diferente en cada caso. Esto quiere decir que el estudio de la migración femenina debe hacerse con una visión amplia que considere todas las modalidades en las que suele presentarse y que considere el carácter evolutivo y cambiante de los procesos sociales. Es importante insistir en que los diferenciales por sexo en la migración deben ser resaltados; de este modo puede tenerse un panorama más completo de la mayor vulnerabilidad de la mujer como sujeto migrante.
Los estudios de género han observado que las migraciones alteran la capacidad de las migrantes para negociar y para disponer de recursos económicos. Otras consecuencias de las migraciones que afectan a las mujeres son las modificaciones en el tipo de actividades y la carga de trabajo de las mujeres.
Para analizar las consecuencias de las migraciones en la autonomía de las mujeres y las relaciones genéricas se ha propuesto estudiar diversas dimensiones de las migraciones, los cambios que desencadenan las migraciones en la actividad económica; el cambio en el tipo de contexto social de residencia, el cambio en el tipo de redes sociales, y el cambio en el tipo de contexto familiar. Otros estudios se refieren a los cambios que desencadena la migración masculina o femenina en la autoestima de las mujeres, en su capacidad de tomar decisiones y en las relaciones de poder dentro y fuera de la familia (Szasz, 175-176).

Las malas condiciones sociales y la falta de oportunidades a las mujeres migrantes, generan el aumento de la violencia. Cada vez hay más mujeres que migran solas y se convierten en proveedoras principales para sus hogares que quedan atrás.  Los motivos para migrar son más que económicos, incluyendo, en algunas ocasiones, la aspiración a una vida más autónoma y exenta de violencia de género.  La migración de las madres acentúa los problemas de desintegración familiar. La falta de información más precisa sobre los movimientos migratorios limita las posibilidades de análisis de la problemática.
La incorporación de mujeres en la migración tiene cada vez mayor presencia,  y las construcciones de género están muy presentes en estos procesos. La situación de las mujeres migrantes en el mercado de trabajo ha sido creciente aunque sus ocupaciones y oportunidades son limitadas debido a la segmentación del género. 


Fuentes bibliográficas

·         Villarreal, M. (2003). Género y migración. En Unesco (Ed.), Derechos humanos y
·         Flujos migratorios en las fronteras de México (pp. 293-303). México: Unesco. Recuperado de http://www.uia.mx/uiainstitucional/dh/pdf/indice.pdf
·         Woo, O. (2001). Las mujeres también nos vamos al norte. México: Universidad de Guadalajara.
·         Szasz, I. (1999). La perspectiva de género en el estudio de la migración femenina en México. En García, B. (coord.), Mujer, género y población en México. México: El Colegio de México-Sociedad Mexicana de Demografía.
·         Julia no, Do lo res 2000. “Mujeres estructuralmente viaje ras: es te reo ti pos y estrategias” en Papers, Revista de Sociología, (Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona) Nº 60. En <http://dd d.ua b.es /pub/papers/02102862n60p381.pdf>.
·         Parella Rubio, Sonia 2003 Mujer, inmigrante y trabajadora: la triple discriminación (Barcelona: Anthro pos).
·         Paqui Venegas Franco, ―Voces de Mujeres Inmigrantes: La educación intercultural Desde una perspectiva de género
·         Cortez Pérez, Daniel. Et. al. Diagnóstico general de los flujos de trabajadores temporales de la frontera sur de México: resumen de principales hallazgos y tendencias a futuro. Centro de Estudios Migratorios-INM. Abril 2005.



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