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Rol de género en las mujeres migrantes.
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Casillas
Castellanos Claudia Isela
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El rol de
género en las mujeres migrantes, es un tema que pretendo desarrollar, y debido a que el proceso
migratorio tiene distintos factores, hablaré de la migración únicamente de
mujeres mismo en el que tendré presente las
dificultades y problemas de género que están muy vigentes, al igual el cómo es
que se lleva a cabo en la migración. La migración y el rol de género en las
mujeres, tiene una problemática mayor más que sólo el hecho de migrar. El
principal problema se ve reflejado en la desigualdad de género que vivimos a
diario. Evidentemente un
migrante corre muchos riesgos pero a diferencia de los hombres, las mujeres
están más expuestas a las agresiones, acosos y son vistas como objetos sexuales
y que lejos de detenerse, están vigentes en la migración por ser producto de un
sociedad patriarcal la cual ha enseñado a ver a las mujeres como objetos y con
inferioridad, y que desde luego la desigualdad se ve reflejada también de
manera política y económica.
La
población de estudio estará basada en mujeres centroamericanas que pasan por la
ciudad de Guadalajara, su estancia y paso por la zona metropolitana de
Guadalajara. La migración de mujeres se ha ido desarrollando con más frecuencia,
siendo una problemática que se presenta cada vez con mayor número de mujeres en
la zona metropolitana de Guadalajara. Ciudad por la que pasan las vías del tren
llamado “bestia” en el que se trasladan las migrantes centroamericanas.
La
migración de mujeres tiene diversas implicaciones, la pregunta principal parte
a partir de a través del rol de género ¿cuáles
son las experiencias, condiciones y
circunstancias migratorias de las mujeres? Así también, teniendo presente los
factores como la decisión de migrar y en qué condiciones, abandonar el hogar,
las situaciones y procesos emocionales, qué es lo que esperan o qué es de lo
que quieren huir.
Actualmente las mujeres han creado
una autonomía en la que se busca una igualdad y ser valoradas para dejar de ser
mujeres sumisas dependientes de los hombres, y de este modo con la solución de
migrar buscar un mejor bienestar propio y familiar dejando de lado el rol de la
mujer.
Hipótesis.
Los motivos por los que las mujeres abandonan sus
países de origen pueden ser muy diversos. Al migrar se puede tener como fin reunirse
con sus familiares, por falta de trabajo, por la pobreza, por la necesidad de
independencia personal, familiar o social, para huir de situaciones de
violencia doméstica o social, también porque en su país no encuentran los
ingresos suficientes. Otro factor que considero importante es que si son madres
solteras tienden a migrar porque recae sobre ellas la responsabilidad económica
del hogar.
La experiencia de las mujeres migrantes a lo largo
de su trayectoria con conflictos de desigualdad y discriminación, y las
condiciones que obstaculizan sus derechos económicos, políticos, sociales y económicos.
Objetivos
Los objetivos de este
trabajo se basan en analizar los efectos de la migración de mujeres
centroamericanas y su paso por la zona metropolitana de Guadalajara.
Las condiciones de
migración y el rol de género, así también conocer desde la perspectiva del
género, las causas o motivos por las
cuales motivan a la migración. La feminización en los campos laborales
considerando el proceso migratorio desde su país de origen, su estancia en la
zona metropolitana de Guadalajara y su destino.
La mayor participación de las mujeres en la
migración es un problema complejo que tiene que ver con múltiples factores
económicos, políticos, sociales, culturales, e individuales. Este último factor
es muy importante porque las mujeres pueden dejar de ser vistas como débiles y
sumisas para convertirse en mujeres con libertad de decisión y que estas
decisiones tienen un fuerte impacto en el rol de género.
Aunque las investigaciones sobre la feminización de
los flujos migratorios han crecido, no se ha logrado del todo hacer visible la condición
de las mujeres respecto a los hombres en la migración, ya que en el trayecto
existen muchos peligros que ponen en
riesgo su vida por la condición de ser mujer.
De manera
diferente, las condiciones proveen a las mujeres de prestigio, estatus, posición, jerarquía y
valor superiores, y también les dotan de bienes, oportunidades, recursos y poderío, al mismo
tiempo que otras implican su inferioridad,
la desposesión, la opresión. (Lagarde, 2001, 66-67).
La mayoría de ellas, en el proceso del viaje en el tren “la bestia” sufren
violaciones a sus derechos humanos, son vulnerables a padecer discriminación,
desintegración familiar, privaciones, abusos verbales, físicos y sexuales,
extorsión, explotación, etcétera.
Es
importante el papel que tienen las mujeres al migrar, la situación de ser migrante
está sujeta a la discriminación pero el ser mujer hace una sumatoria aún más
preocupante.
La
mayoría de las mujeres indocumentadas que pasan por México y especialmente por
la zona metropolitana de Guadalajara, con la intención de llegar a Estados
Unidos provienen de Centroamérica, obteniendo datos de la organización Sin
Fronteras, la cual señala que en 2010 el 16.43% de los migrantes que llegaron
al país son mujeres —86% son mayores de 18 años y 13.6% son niñas y
adolescentes—.
El INM
señaló que en 2011 registraron 9,160 mujeres y niñas alojadas en estaciones
migratorias, mientras que en 2012 ascendió a 11,958, lo que representa un incremento
de 30% en relación con las cifras de 2011, dio a conocer la Comisión Nacional
de los Derechos Humanos (CNDH) en un comunicado emitido el 6 de marzo.
La CNDH
urgió al diseño y aplicación de políticas públicas que contribuyan contribuyan
a garantizar la seguridad y protección de los derechos de las mujeres
migrantes, quienes están expuestas a violaciones, extorsiones, secuestros,
maltratos o son reclutadas por grupos de la delincuencia organizadas para la
trata de personas.
En
2010, la población extranjera en México ascendía a 961,121 personas, lo que
equivale al 0.85% de los residentes del país, de los cuales 473,515 son
mujeres, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI).
Feminización de
las migraciones.
Actualmente las mujeres son parte de la casi mitad
total de migrantes en decir en cifra un 49.6%, (UNFPA, 2006) mismas que se dirigen a países desarrollados.
Las mujeres siempre han sido parte de la migración, en cuestión de apoyo a
pareja y económicas. Más sin embargo, en la actualidad podemos notar que la
mayoría de mujeres han tomado iniciativa propia al migrar, pues ya no lo hace
para acompañar a su pareja sentimental, sino que se crea una propia autonomía con
el fin de obtener un mejor bienestar y mejores trabajos para obtener un mejor
futuro. Así también una mejor posición socioeconómica, esto bajo las condiciones
de género en el proceso de migración que sufren desde su país de origen hasta
su destino.
La literatura feminista y varios estudios
realizados al respecto, señalan la intensificación del trabajo asalariado de
las mujeres mismas que muestran la discriminación de las mujeres en el mercado
laboral. Es entonces que la migración de mujeres ha generado un cambio en países
desarrollados, pues con la profesionalización de mujeres, las migrante
consiguen un empleo doméstico.
La creciente presencia femenina en el ámbito laboral
tiene un fuerte significado para los servicios ofrecidos laboralmente, pues
como lo mencione son ellas quienes se encargan de las actividades del hogar. Hecho
que si bien refleja esa estructura patriarcal en los hogares con la
construcción de género y las clases sociales.
La fuerte demanda de mujeres migrantes no sólo
responde a las necesidades de realizar el trabajo de las mujeres que tienen un
empleo profesional, sino que tienen efecto en la globalización, pues estudios
realizados (Sassen, 1998-2004) explican principalmente las ciudades en las que
se incrementa los servicios de tecnología que son bien pagados, mientras que
por otro lado se crean los trabajos como el cuidado de personas, enfermeras,
niñeras, meseras que permiten el mejor nivel de vida de las personas
profesionales, estos trabajos mencionados con los cuales deben conformarse son
parte de la economía informal con la cual subsisten los migrantes que en su
mayoría en este caso son labores realizadas por mujeres.
El capitalismo junto con el patriarcado, son una característica
de esta globalización que si bien dividen las ocupaciones de acuerdo al género
que son acciones estereotipadas.
Se puede observar que la feminización de la
migración en el desarrollo de diversos grupos como lo son:
- Mujeres que migran en función de reunificación familiar.
- Mujeres que migran por su dependencia con algún varón
- Mujeres que buscan huir de conflictos familiares y de esas relaciones de poder.
- Jóvenes solteras que se ven sin posibilidad de desarrollo en su lugar de origen.
- Mujeres que son jefas de familia que buscan otras oportunidades de subsistencia.
- Mujeres víctimas de redes de prostitución.
Las razones de
género
El rol de género está presente, entendiendo que la
presencia de mujeres en la migración tiene una relación de género y jerarquía presentes
en la sociedad y el lugar de estancia en la zona metropolitana de Guadalajara.
Estas razones van directamente con problemas de pareja, el maltrato o el hecho
de salirse de su hogar. Normalmente la razón de migrar va directamente con
fines económicos, y las mujeres que son jefas de familia tienen un mayor conflicto
económico por lo que son más propensas a migrar, así también mujeres separadas
o viudas. La movilidad de estas mujeres surge por una independencia y mejorar
opciones de vida aún con los riesgos de la migración. La decisión de estas
mujeres es por voluntad propia, y aunque independientemente estas decisiones se
ven como un sacrifico necesario para un beneficio para sus familiares o hijos
más que para ellas mismas.
Otro motivo por el que migran las mujeres es huir
de estructuras patriarcales, de malos tratos, o de relaciones sentimentales
fracasadas. Por consiguiente, tras investigaciones se ha demostrado que la
migración parte de causas personales o familiares con un fuerte impacto en el género,
problemas que no son más que infidelidades, alcoholismo o irresponsabilidad de
sus parejas o las personas con las que viven. Si bien, la violencia de pareja
es un factor importante en la migración al ser una alternativa para
distanciarse de estas acciones. Y bien, el papel de las mujeres en la migración
desde un contexto social y familiar se comprende desde una perspectiva de
género al conocer la importancia de las determinantes sociales que llevan a la
migración.
Condiciones
migratorias.
En la zona metropolitana de
Guadalajara el fenómeno de la migración se ha convertido en uno de los
principales puntos, unos de los lugares con mayor flujo migratorio, en el que
las mujeres hacen presencia con más frecuencia. Durante el viaje migratorio las mujeres pueden estar expuestas a riesgos
específicos. En particular si han sido contratadas ilegalmente o traficadas, el
viaje al país de destino podría llevarse a cabo en condiciones precarias,
teniendo presente los muchos riesgos y peligros así también el hecho de que están
expuestas a violencia sexual o física por parte de transportistas, compañeros
de viaje o guardias en las fronteras (Lean Lim et al. 2003, Moreno Fontes
2002).
Las teorías feministas dicen que el género es una
suerte mediante el cual miramos el mundo, pero que al mismo tiempo es por el
que la sociedad selecciona ciertas normas que desde la dimensión de género nos
permite analizar el entorno social, político, económico y cultural en el que se
producen las migraciones, a través de las particularidades que existen en la
movilización de mujeres y cómo el género determina una trayectoria laboral, las
vivencias y percepciones
que tienen las mujeres en su experiencia migratoria (Marta Lamas, 1997).
Es importante señalar que las experiencias de las mujeres
en la migración no son homogéneas, sino que adoptan variadas modalidades y
ocurren de modos muy distintos. Las causas y motivaciones son diversas; suelen
viajar solas o acompañadas por algún familiar, amigo o conocido; se insertan de
manera distinta en los lugares de destino
y la temporalidad de su migración también es diferente en cada caso. Esto quiere
decir que el estudio de la migración femenina debe hacerse con una visión amplia
que considere todas las modalidades en las que suele presentarse y que considere
el carácter evolutivo y cambiante de los procesos sociales. Es importante insistir
en que los diferenciales por sexo en la migración deben ser resaltados; de este
modo puede tenerse un panorama más completo de la mayor vulnerabilidad de la
mujer como sujeto migrante.
Los estudios de género han observado que las
migraciones alteran la capacidad de las migrantes para negociar y para disponer
de recursos económicos. Otras consecuencias de las migraciones que afectan a
las mujeres son las modificaciones en el tipo de actividades y la carga de
trabajo de las mujeres.
Para analizar las consecuencias de las migraciones
en la autonomía de las mujeres y las relaciones genéricas se ha propuesto estudiar
diversas dimensiones de las migraciones, los cambios que desencadenan las
migraciones en la actividad económica; el cambio en el tipo de contexto social
de residencia, el cambio en el tipo de redes sociales, y el cambio en el tipo
de contexto familiar. Otros estudios se refieren a los cambios que desencadena
la migración masculina o femenina en la autoestima de las mujeres, en su capacidad
de tomar decisiones y en las relaciones de poder dentro y fuera de la familia
(Szasz, 175-176).
Las
malas condiciones sociales y la falta de oportunidades a las mujeres migrantes,
generan el aumento de la violencia. Cada vez hay más mujeres que migran solas y
se convierten en proveedoras principales para sus hogares que quedan
atrás. Los motivos para migrar son más que económicos, incluyendo, en
algunas ocasiones, la aspiración a una vida más autónoma y exenta de violencia
de género. La migración de las madres acentúa los problemas de
desintegración familiar. La falta de información más precisa sobre los
movimientos migratorios limita las posibilidades de análisis de la problemática.
La
incorporación de mujeres en la migración tiene cada vez mayor presencia, y las construcciones de género están muy
presentes en estos procesos. La situación de las mujeres migrantes en el
mercado de trabajo ha sido creciente aunque sus ocupaciones y oportunidades son
limitadas debido a la segmentación del género.
Fuentes bibliográficas
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