La migración y el narcotráfico son dos temas de suma importancia en las agendas de México y de Estados Unidos, sin embargo, lo importante o relevante que ambos temas pueden llegar a ser, existen diversas diferencias que han imposibilitado una real compatibilidad e intereses y soluciones a estos dos elementos. Por lo tanto, se puede decir, que existe una incompatibilidad que ha obstaculizado el desarrollo de soluciones y de planes en donde se converjan los intereses de ambas partes, esto es un gran problema, ya que en los últimos años se ha observado que ambos problemas han ido creciendo debido principalmente a la cercanía entre ambos países y la interdependencia económica que se ha generado desde la firma y entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio.
Existen diversas razones por las cuales existe esta incompatibilidad de intereses en los temas antes mencionados, uno de ellos es el interés o el enfoque que le dan ambos países, las acciones que llevan acabo para solucionar estos problemas y un tercer elemento que entra en esta incompatibilidad se da por el contexto internacional, que modifica radicalmente las percepciones en ambos países.
El narcotráfico parece ser uno de los temas en donde existen muchos diferencias, sin que esto se traduzca en una falta de cooperación, ya que este problema y su aumento a nivel internacional ha obligado a que se tomen medidas para solucionarlo. Por parte de Estados Unidos se puede observar que la percepción que tiene de este problema es básicamente un problema de salud el cual afecta de manera directa a la sociedad estadounidense. Este discurso de salud, se aprecia sobre todo en los periodos de Clinton, es decir, en los años 90´s cuando la Guerra Fría termina y el papel del nuevo enemigo internacional lo asume el narcotráfico y lo carteles.
Por su parte, México había asumido una postura en la cual identificaba este problema como externo, ya que se derivaba de la demanda interna de Estados Unidos y por lo mismo no realizaba muchas acciones en cuanto a este problema. La postura cambia un poco, cuando Estados Unidos refuerza su seguridad y los carteles de Sudamérica empiezan a usar a México como trampolín para introducir la droga a Estados Unidos. Es justamente en este momento, cuando México empieza a cambiar su postura y a plantearse que el problema del narcotráfico se empieza dar en los estados fronterizos, causando una gran inestabilidad.
Como se puede observar, la percepción que se tiene por parte de ambos países en cuanto al narcotráfico es diferente, lo que hace que las opciones para solucionarlo sean diferentes, sobre todo, cuando este elemento ocasiona mayores problemas al interior de Estados Unidos que en México. A pesar de esto, la importancia del tema no ha sido socavada, es decir, cada vez el tema adquiere importancia en las agendas de ambos países lo que en un futuro próximo se puede llegar a una convergencia de intereses que resulten en acciones conjuntas y en un mayor espíritu de cooperación y no solo se quede en intentos de cooperación o de planes conjuntos.
El tema de la migración igual enfrenta un problema que es definido de diferente forma por ambos gobiernos, lo que ha causa que existan diversas visión y dimensiones del tema. Este tema es probablemente el más importante y que cada vez aumenta debido principalmente a la cercanía entre ambos Estados.
Estados Unidos define este elemento como un proceso por el cual mexicanos cruzan ilegalmente las fronteras y trabajando de forma ilegal lo que ocasiona grandes gastos en cuanto a servicios públicos, lo que genera de cierta manera una inestabilidad interna, ya que existen sectores que opinan que los mexicanos ilegales le quitan el trabajo a la sociedad estadounidense. De igual forma, tiene la percepción de que este tema es de índole interna, es decir, que se trata de un problema domestico y por lo mismo las soluciones que se den para este tema tienen que ser exclusivas del Estado.
En el caso mexicano, se puede observar una postura totalmente diferente, ya que en la década de los 80´s se veía que el gobierno mexicano observaba el tema de la migración como un problema económico ya que el Estado no podía dar trabajo a toda la sociedad y por lo mismo la migración era considerada como una válvula de escape que le permitía al Estado mexicano una solución para evitar inestabilidad. Por lo mismo, el tema no figuraba como uno de los principales elementos en la agenda de política exterior.
La situación en México cambia cuando el gobierno empieza ha observar que la entrada de dinero por concepto de remesas era muy grande, lo que convenía al gobierno, por lo mismo se empieza a dar un acercamiento con la comunidad mexicana en el exterior, permitiendo que el tema de la migración suba de importancia para el gobierno mexicano, lo cual se demuestra con los intentos de negociar acuerdos migratorios con Estados Unidos.
Sin embargo la situación cambia, debido a los ataques terroristas del 11 de septiembre, ya que bajo el paradigma de la seguridad nacional, Estados Unidos ha replanteado el tema de la migración, siendo aún más difícil para ambos países encontrar compatibilidad en los intereses. El tema de migración solía ser tratado por Estados Unidos como un elemento en la agenda, en la actualidad ha dejado de ser prioridad para el gobierno y ha sido absorbida por el nuevo departamento de Homeland Security, haciendo que la compatibilidad de intereses sea aún más difícil de conseguir. Esto se debe a que si el tema migratorio se encuentra dentro de la seguridad nacional, es probable que el gobierno estadounidense no esté dispuesto a negociar o compartir intereses que no estén de acorde con sus objetivos y mucho menos si estos pueden mermar la seguridad nacional estadounidense. Ante este escenario resulta muy difícil encontrar una posible compatibilidad de intereses.
Debido a este tipo de acontecimientos es que la formulación de la política exterior estadounidense varia dependiendo del contexto internacional, siendo éste motivo para que no se pueda dar una compatibilidad de intereses en el tema del narcotráfico y de la migración. La política de Estados Unidos es reactiva, en el caso de la migración y con la guerra contra el terrorismo, la migración ha sido tratada desde el punto de vista de la seguridad y de ahí que las políticas en torno a este tema se hayan endurecido. En el caso del narcotráfico se puede apreciar que al terminar la Guerra Fría, el narcotráfico sustituye al enemigo o amenaza externa y de ahí que las políticas en su combate sean estrictas. Como ya se mencionó, está situación impide la compatibilidad de intereses debido a que una parte de la relación busca su seguridad y protección, mientras que la contraparte solamente observar que es un problema externo ajeno.
Por último, se puede apreciar que existe una incompatibilidad de intereses que se ven reflejados en las acciones que toma cada Estado con la finalidad de solucionar estos problemas o temas. Es decir, cada gobierno reacciona diferente ante las amenazas que estos temas presentan, sin embargo, el tipo de acción tiende a ser de carácter unilateral sin tomar en cuenta los intereses de la contraparte, sobre todo en este caso en donde existe una gran proximidad e interdependencia entre Estados Unidos y México. Esta falta de consideración de los intereses del otro, ha generado políticas muy fuertes que solucionan el problema al interior, pero que generan un descontento hacia fuera y es en este elemento en donde se apreciar que existe una incompatibilidad de intereses.
En el tema del narcotráfico, Estados Unidos ha actuado de diversas formas, pero todas han sido con base a sus propios intereses, pero al igual que la democracia ha sido un elemento por el cual el gobierno estadounidense ha podido cumplir sus intereses nacionales u objetivos. Lo anterior se refleja cuando en la década de los 90´s existe una pelea constante contra el narcotráfico y por lo mismo Estados Unidos presiona a los países latinoamericanos para que se dediquen a la lucha de este nuevo enemigo, la forma en que presionan es a través de la certificación que se daba cada año, en dado caso de no conseguir dicha certificación se cancelaban apoyos o créditos económicos. Con este tipo de acciones unilaterales, Estados Unidos mostraba su poderío y hegemonía en la región, al mismo tiempo, que lograba asegurar la lucha contra este enemigo y al mismo tiempo reforzaba su seguridad nacional.
En el tema de la migración, Estados Unidos ha actuado de forma más severa, ya que considera a los indocumentados como criminales y por lo mismo las violaciones a sus derechos humanos han sido recurrentes. Las medidas para evitar la migración se han ido endureciendo cada vez más, los programas que elabora el gobierno estadounidense y los gobiernos locales de las fronteras han puesto en un gran dilema a los migrantes, ya que los han obligado a cruzar por zonas de alto riesgo, al mismo tiempo que la vigilancia se ha incrementado y se ha reforzado, se utilizan balas de goma en contra de los indocumentados, el uso de alta tecnología para detectar las cruces.
Las medidas han sido impulsadas solamente por Estados Unidos, sin el conocimiento ni la opinión de los gobiernos que posiblemente podrían salir afectados de estas medidas. Por ello, es que el interés nacional estadounidense es la prioridad para la formulación de planes de acción y de política y no se toma en cuenta los intereses de la contraparte, por lo mismo se puede observar que este tipo de acciones genera a lo largo del tiempo una incompatibilidad de interese y de formas de abordar los temas, siendo esto lo que sucede en la relación entre México y Estados Unidos, la cual evidencia la asimetría de esta relación.
La incompatibilidad de intereses en los temas de migración y narcotráfico parece aumentar, sobre todo, en un paradigma de seguridad nacional, que vive actualmente Estados Unidos. Esto ha provocado que los temas dejen de ser una prioridad, sobre todo en la agenda estadounidense, siendo estos temas, vistos y abordados desde otro punto de vista, es decir, desde la seguridad. Esto ha ocasionado que Estados Unidos y México no compartan intereses debido a que manejan y conciben los temas de diferentes formas. Uno de los retos se encuentra en “que Estados Unidos sea ahora mucho más consciente de que las acciones unilaterales son insuficientes para proteger su seguridad y que reconozca que necesita a sus amigos y vecinos para resolver asuntos prioritarios.” (Meyers: 185)
Esto mismo es lo que ha llevado a que existan problemas o fricciones entre ambas naciones, sin embargo, un logro de la política exterior de ambos países a raíz del TLC es que no ponen en una misma canasta todos los temas de la relación bilateral, lo que genera que la cooperación en diversas áreas continué, dándole mayor dinamismo a la relación.
En conclusión, se puede observar que a pesar de que la migración y el narcotráfico son dos temas fundamentales para ambos países tanto interna como externamente, ambos Estados han abordado los temas de distintos puntos de vista sin ver la imagen completa de lo que estos temas representan para ambos países en conjunto. De ahí, que exista una incompatibilidad de intereses en ambos temas, pero esta incompatibilidad no significa que se ha dejado de cooperar en esta materia o que la relación se ha enfriado, sino al contrario, parece ser que estas dinámicas junto con la cercanía y la interdependencia económica han generado que discutan estos temas para encontrar una solución y un acuerdo común. “El patrón de consultas recurrentes ha contribuido a una leve redefinición de intereses y plantea una posible convergencia que antes no hubiera podido darse en torno al tema.” (Verea:127)
Se puede observar que uno de los principales avances en cuanto a este tipo de temas, fue la configuración del perímetro de seguridad, en el cual existe una compatibilidad de intereses con el fin de mantener la estabilidad en la región. Este sería el modelo a seguir, ya que la conexión existente entre ambas naciones es innegable y por lo mismo estos problemas dentro del marco del TLC van a exigir de una forma u otra una solución bilateral o en dado caso tripartita, si se incluye a Canadá.
Esta interconexión existente es lo que obligar a que las políticas de México y Estados Unidos busquen la compatibilidad de intereses para lograr que los temas sean solucionados y no llevados a polémicas que puedan disminuir el tipo de relación existente. Sin embargo, actualmente, se puede observar que no existe compatibilidad de intereses debido a diversos elementos como la falta de una misma percepción u origen del tema, las acciones que van o que afectan a las contra partes, pero sobre todo de los intereses que tiene cada gobierno, así como el contexto internacional, son los determinantes para que la relación bilateral no consiga una compatibilidad en estos temas fundamentales.
Bibliografía:
•Toro, María Celia “La política mexicana contra el narcotráfico: un instrumento de política exterior” en México Verea Campos, Rafael Fernández de Castro y Sydney Weintraub, coords. Nueva agenda bilateral en la relación México-Estados Unidos, México, ITAM-UAM-CISAN-FCE, 1998, pp 135-157
•Lieber, Robert J. “Eagle without a Cause: Making Foreign Policy without Soviet Treat” en Robert J. Lieber, Eagle Adrift. American Foreign Policy at the End of the Century, N. York, Longman, 1997, pp. 3-25
•Verea, Mónica “Colaboración sin concordancia: la migración en la nueva agenda bilateral México-Estados Unidos”, en Mónica Verea Campos, Rafael Fernández de Castro y Sidney Weintraub, coords., Nueva agenda bilateral en la relación México-Estados Unidos, México, ITAM-UNAM-CISAN-FCE, 1998, pp.104-134.
•Mayers, Deborah y Demetrios Papademetriou, “Un nuevo contexto para la relación migratoria de México y Estados Unidos”, en Foreign Affairs en español, vol. 2, num. 1. 2002, pp. 176-185.